Acusados de robar cobre tras saltar la valla de un punto limpio: conseguimos el archivo del caso

Dos personas fueron investigadas por un supuesto robo con escalamiento en un punto limpio, pero logramos el archivo del procedimiento al demostrar que la única prueba era la sospecha de unos agentes que creían reconocerlos en unas grabaciones.

CASOS DE ÉXITOROBO

Alejandro Bravo Quemada

3/6/20262 min read

Imagina que una noche alguien salta la valla de un punto limpio municipal y sustrae varios trozos de cobre almacenados en las instalaciones. Las cámaras de seguridad graban la escena, pero las imágenes no permiten identificar con claridad a los autores.

Días después, la Policía revisa las grabaciones y afirma reconocer a dos personas que, según su criterio, ya habían sido detenidas anteriormente en otras ocasiones.

A partir de esa sospecha, ambas personas pasan a ser investigadas por un delito de robo con fuerza con escalamiento, una infracción penal que puede conllevar penas de prisión.

Esto fue exactamente lo que les ocurrió a nuestros clientes.

El caso:

Según el atestado policial, dos personas habrían saltado la valla perimetral de un punto limpio durante la noche, accediendo al interior de las instalaciones para sustraer cobre y otros materiales.

Las cámaras de seguridad del recinto grabaron la escena y esas imágenes fueron entregadas a la Policía.

Tras visionar los vídeos, varios agentes manifestaron que creían reconocer a las dos personas que aparecían en las grabaciones, afirmando que se trataba de individuos que habían sido detenidos por ellos en otras ocasiones.

Con esa base, ambos fueron investigados por un delito de robo con fuerza con escalamiento, por el hecho de haber accedido presuntamente al recinto trepando la valla.

La estrategia:

Desde el primer momento detectamos un problema fundamental en la acusación: no existía ninguna prueba objetiva que situara a nuestros clientes en el lugar de los hechos.

Las grabaciones no permitían identificar con claridad a las personas que aparecían en ellas. No había huellas, ni objetos incautados, ni testigos directos que los vincularan con el supuesto robo.

La única base de la investigación era la apreciación subjetiva de los agentes, quienes afirmaban que las personas que aparecían en las imágenes “podrían ser” nuestros clientes por su aspecto físico.

Nuestra defensa se centró en destacar que una simple sospecha o reconocimiento informal no puede considerarse prueba suficiente en un proceso penal.

Solicitamos el archivo del procedimiento al entender que no existía prueba de cargo válida que permitiera continuar el proceso ni sostener una acusación formal.

El resultado de éxito:

El Juzgado, tras analizar el atestado policial y las pruebas existentes en la causa, concluyó que no había elementos suficientes para atribuir los hechos a nuestros clientes.

Las imágenes no permitían una identificación clara y la valoración subjetiva de los agentes no era suficiente para sustentar una acusación penal.

Por este motivo, el juez acordó el sobreseimiento y archivo del procedimiento durante la fase de instrucción, evitando así que se abriera juicio oral contra nuestros clientes.

¿Necesitas ayuda?

En muchas ocasiones, una investigación penal comienza a partir de simples sospechas. Sin embargo, para condenar a una persona es imprescindible contar con pruebas sólidas y válidas.

Si te enfrentas a una acusación penal basada en indicios débiles o reconocimientos poco fiables, una defensa adecuada puede marcar la diferencia.

Si deseas consultar tu caso, estaré encantado de ayudarte.