Conducía ebrio con antecedentes y evitamos su ingreso en prisión
Nuestro cliente fue detenido con 1,15 mg/l de alcohol y antecedentes por alcoholemia. Logramos un acuerdo con Fiscalía que evitó su ingreso en prisión.
CASOS DE ÉXITOSEGURIDAD VIAL
Alejandro Bravo Quemada
3/9/20262 min read


Imagina que una noche decides coger el coche después de haber bebido más de la cuenta. Mientras conduces por la ciudad, tu forma de circular llama la atención de una patrulla de policía que decide darte el alto. Lo que podría parecer un simple control de alcoholemia se convierte rápidamente en un problema mucho más serio.
Esto fue exactamente lo que le ocurrió a nuestro cliente.
Los agentes observaron que el vehículo circulaba de forma irregular por una calle del centro durante la madrugada. Tras detener el coche e identificar al conductor, procedieron a realizar la prueba de alcoholemia.
El resultado fue contundente: 1,15 mg/l en aire espirado, una tasa muy superior al límite legal y claramente constitutiva de delito.
El caso:
Nuestro cliente no solo se enfrentaba a una acusación por delito contra la seguridad vial, sino que además existía un problema añadido: tenía antecedentes penales por un delito similar cometido en el pasado.
Esto suponía la existencia de reincidencia, una circunstancia agravante que podía llevar a una condena más severa y, en determinados casos, incluso al ingreso efectivo en prisión.
El procedimiento se tramitó como juicio rápido, y desde el primer momento quedó claro que la prueba de alcoholemia era válida y difícilmente discutible.
La estrategia:
Tras analizar el atestado policial y la situación personal de nuestro cliente, optamos por una estrategia realista y orientada a minimizar las consecuencias penales.
En lugar de plantear una defensa basada en negar los hechos —algo que habría sido poco viable ante una prueba objetiva como la alcoholemia—, centramos el trabajo en negociar con el Ministerio Fiscal una pena que evitara el ingreso en prisión.
Para ello expusimos diversas circunstancias personales de nuestro cliente y su situación actual, defendiendo que una pena privativa de libertad efectiva no aportaría ningún beneficio y sí tendría consecuencias muy graves en su proceso de reinserción.
Tras varias conversaciones con la Fiscalía, logramos alcanzar un acuerdo de conformidad que permitía reducir la pena dentro de los márgenes legales.
El resultado de éxito:
Finalmente se alcanzó una conformidad con el Ministerio Fiscal, imponiéndose una pena que, pese a la existencia de antecedentes y la elevada tasa de alcohol, evitó el ingreso en prisión de nuestro cliente.
Además de la correspondiente multa y la retirada del permiso de conducir, se consiguió que la condena no implicara una privación efectiva de libertad.
Para nuestro cliente, que era plenamente consciente del error cometido, este resultado supuso una segunda oportunidad para reconducir su situación personal y evitar consecuencias mucho más graves.
¿Necesitas ayuda?
Los delitos contra la seguridad vial pueden parecer procedimientos sencillos, pero cuando existen antecedentes penales o circunstancias agravantes, las consecuencias pueden ser mucho más graves de lo que muchas personas imaginan.
En estos casos, contar con una defensa penal que conozca bien el funcionamiento de los juicios rápidos y la negociación con Fiscalía puede marcar una diferencia decisiva.
Si te enfrentas a un procedimiento penal de este tipo, estaré encantado de estudiar tu caso y ayudarte.
