Dos detenidos por presunto robo con fuerza en casa habitada: logramos la absolución en el juzgado de lo penal

Dos personas fueron detenidas de madrugada acusadas de intentar robar en una vivienda, pero en el juicio demostramos que ni siquiera los policías pudieron determinar quién había hecho qué, logrando así su absolución.

CASOS DE ÉXITOROBO

3/5/20262 min read

Imagina que estás caminando por la calle de madrugada con un amigo. De repente, aparece una patrulla policial que os detiene. Según los agentes, uno de vosotros estaba vigilando mientras el otro intentaba forzar la reja de una vivienda para entrar a robar. En cuestión de minutos, pasas de estar en la calle a estar detenido por un delito grave que puede llevarte a prisión.

Esto fue exactamente lo que les ocurrió a nuestros clientes.

Según el atestado policial, ambos fueron sorprendidos en una calle residencial de madrugada. Uno de ellos supuestamente estaba en actitud vigilante, mientras el otro trataba de forzar la reja metálica de una ventana para acceder al interior de una vivienda.

Con esa versión, ambos fueron detenidos y puestos a disposición judicial acusados de un delito de robo con fuerza en casa habitada, una infracción penal especialmente grave.

El caso:

La acusación sostenía que los dos detenidos actuaban conjuntamente para cometer el robo. Según el relato policial, uno se encargaba de vigilar mientras el otro manipulaba la reja de la ventana con la intención de acceder al interior de la vivienda.

La Fiscalía mantuvo la acusación y el procedimiento terminó celebrándose ante el Juzgado de lo Penal, donde nuestros clientes se enfrentaban a penas de prisión.

Sin embargo, desde el inicio detectamos un problema importante en la acusación: el atestado policial no individualizaba correctamente la conducta de cada uno de los acusados.

La estrategia:

Nuestra defensa se centró en un punto clave del derecho penal: la necesidad de acreditar de forma concreta la participación de cada acusado en los hechos.

Durante el juicio interrogamos a los agentes que habían intervenido en la detención. Fue entonces cuando surgieron las inconsistencias.

Uno de los policías declaró que no recordaba con claridad cuál de los dos estaba manipulando la reja.
Otro agente ofreció una versión distinta sobre la posición de cada uno en el momento de la intervención.
Incluso hubo contradicciones respecto a la distancia a la que se encontraban y a quién había sido reducido primero.

En definitiva, ninguno de los agentes pudo afirmar con certeza qué papel desempeñaba cada acusado en el momento de los hechos.

Este detalle era fundamental: para condenar, el tribunal debía tener claro qué conducta concreta había realizado cada persona.

El resultado de éxito:

Tras valorar las pruebas practicadas en el juicio, el Juzgado de lo Penal dictó sentencia absolutoria.

El tribunal entendió que no había quedado acreditado más allá de toda duda razonable qué actuación concreta había desarrollado cada uno de los acusados, ni quién había intentado forzar la reja de la vivienda.

Ante la falta de individualización de la conducta y las contradicciones existentes en las declaraciones policiales, el juzgado concluyó que no existía prueba suficiente para dictar una condena, por lo que absolvió a nuestros clientes.

¿Necesitas ayuda?

En los procedimientos penales, cada detalle cuenta. Muchas acusaciones aparentemente sólidas pueden desmoronarse cuando se analizan con rigor las pruebas y las declaraciones de los testigos.

Si te enfrentas a una acusación por robo u otro delito penal, contar con una defensa especializada puede marcar la diferencia entre una condena y una absolución.

Si deseas consultar tu caso, estaré encantado de ayudarte.